Preferiblemente cualquier día de verano
pasadas las seis de la tarde
mi corazón se ciñe cuando salgo a caminar
por las playa con arenas desérticas
que van rosando la espuma del mar.
Pongo el rostro contra el aliento tibio del ocaso
suena el viento y sus bufidos acarician mis oídos
susurrándome los sonidos de las olas de la mar.
En esa hora el sol lentamente comienza a caer
vencido despide el día con sus estelas enrojecidas
todo se tiñe de candela mientras hace su sepultura del mar.
Las tristezas o angustias del alma afloran en su novedad
llegan pronto con la veracidad de lo incierto del futuro
Sabemos que hay destinos por buscar y encontrar.
Un instante de mi camino sigue la orla que pausa mi voluntad
desembarco en la orilla la reconstrucción de mi humanidad
el infinito de elementos marinos me traen el despertar.
Preferiblemente cualquier día de verano
pasadas las seis de la tarde
mi corazón se ciñe cuando salgo a caminar
por las playa con arenas desérticas
que van rosando la espuma del mar.
This entry was posted on 20 mayo 2012 at 4:50 p. m.
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Mis Poemas y Relatos,
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