De acuerdo con el folclore mexicano, La Catrina es mejor conocida como la muerte, puede mostrarse de muchas formas. Algunas veces se la encuentra alegre, vestida de manera elaborada, con ganas de divertirse e incluso coquetear con los mortales. Otras, nos la encontramos "en los huesos," lista para llevarnos cuando menos lo esperamos. Sin embargo, la relación que los mexicanos tienen con "La Catrina" se define por una serie de circunstancias íntimamente vinculadas con la historia y cultura de México, por lo que ésta se considera un huésped imprescindible en ocasiones importantes, como el Día de los Fieles Difuntos, que se celebra cada 2 de noviembre.
La Catrina, con su traviesa sonrisa nos invita a tener muy presente el momento, y a través de la música y la danza, encontrar el sentido de la vida. La doble identidad de La Catrina nos recuerda que la vida es aquí, ahora y eternamente, como la música y las artes.
Los mexicanos tienen un vínculo cultural íntimo con los muertos, pero más específicamente con la memoria de sus fieles difuntos. El arraigo a los imaginarios de la muerte se constituye en un elemento de sentido e identidad personal y nacional. Esta conspicua y perenne compañera la asocian también, paradójicamente, con el placer de vivir intensamente ante la inminencia de la muerte.
Son muchas más las representaciones y alegorías mexicanas que expresan esta proximidad a la muerte, pero entre ellas la figura de La Catrina es la más contemporánea expresión de este ritual tan ancestral. El culto actual es una devoción impregnada de alegría, ternura y amor, manifestada en cortejos y acercamientos coquetos, pasionales y sensuales. Usando cantos populares esta nación también le habla a La Muerte con las palabras del amor -de los amantes- exhibiendo así la unión entrañable del México profundo con sus difuntos. Les comparto este significativo cortometraje, disfrútenlo.
El video oficial de la canción de Calle 13 está entre nosotros por fin. Con una introducción en quechua se da paso a la canción, cuya letra e imágenes nos remiten al origen de nuestra identidad y nos evoca el más íntimo sentimiento de amor a nuestra madre tierra Latinoamericana. Los colores del Perú, Puerto Rico y Colombia evocan las emociones de toda nuestra gente y cultura.
El video, además de las escenas puertorriqueñas y colombianas, contiene hermosos paisajes andinos y del litoral peruano (el Perú tiene mucho más riquezas culturales y naturales que el Cusco): la cordillera nevada de Huaraz, la gente y los paisajes de Puno y los bellos días soleados amazónicos y los atardeceres en las playas norteñas - sureñas de la costa pacífica del Perú.
Al inicio una voz quechua ("Runa Simi", nombre dado por los Incas a su lengua) de un locutor de radio de alguna emisora de las alturas andinas, nos saluda y presenta la canción. La traducción dice:
¿Cómo están? ¡Sanos y fuertes! A todos los que nos escuchan en estas tierras y a todos los hermanos y hermanas en el mundo. Hoy un buen viento nos trajo esta canción nueva desde Puerto Rico, el nombre de ellos es Calle 13, la canción es... Latinoamérica. ¡Escuchémosla!
René dice: k´ancunapac, que significa ¡Para ustedes!
Explorando canciones en la web, me propuse recopilar algunas que hacen merecidos reconocimientos al MOCHILERO. Aquí les comparto esta lista de siete canciones (Top 7), más que contagiosas melodías -algunas divertidas y otras sentimentales- lo más valioso de estas canciones son las letras, de seguro que te sentirán identificadas con algunas de las experiencias narradas y que solamente se viven cuando emprendemos viajes mochileros. Después de escucharlas deja tu comentario al final de este post.
TOP N° 7. CON MI MOCHILA AL HOMBRO, Donald McCluskey
“Haciendo dedo yo partía por los caminos noche y día y un perro vagabundo me seguía, con mi mochila al hombro la gente yo quería; con su mochila al hombro la gente más tendría”. Donald interpreta esta canción de los años 70. La letra narra de las buenas energías de los mochileros. Cuando se viaja con la mochila sobre el hombro se sabe que solamente amando lo que se es y ofreciendo lo poco que se tiene, y no acumulando y privando a los demás de la tranquilidad, se encuentra paz y felicidad, verdaderas riquezas de la vida. Si todos cargáramos nuestras mochilas, todos seríamos más ricos y más amados.
Hoy me vino la gana, que no las musas hoy no tengo pretextos ni disculpa para cantarte a ti para escribirte un verso y descolgarte desde aquí hasta las ganas de la mañana ya por venir.
Hoy primero del segundo del año mientras esta mujer rompe el espacio para inventarse al fin para mirarla toda en el silencio y de perfil tomo sus manos como escenario para existir.
Y es que no importa que digan que está trillado hablar de amor que maldigan si no han probado la noche en sus brazos de sol.
Se detiene el reloj sobre nosotros caen las diez que resbalan por sus hombros y se cuela la luz que se enreda en tu pelo pero la liberas tú oro y diamante por un instante de tono azul.
Desde hace mucho encontré en la experiencia de viajar la manera de saciar mi ancestral espíritu nómada. Últimamente me ocupo en meditar el latente nomadismo que reposa en todo ser humano, de ahí que me inclino por leer, entender, representar y explicar el mundo, junto a la existencia humana, desde la condición errante de la vida.
En esta búsqueda he encontrado pensadores, poetas, artistas, narradores y caminantes, cuyas experiencias de senderismo y vivencias mochileras o peregrinas, acompañan y alimentan la necesidad de sentir el nomadismo como fuente de plenitud de vida y sentido existencial. Comparto en el blog estas reflexiones, meditaciones, poemas, canciones, imágenes y relatos que emergen de los tiempos errantes de quienes acostumbramos a ser viajeros.