Prometo
Subir un día por la tarde, cuando la lluvia se ausente, hasta una morada tatuada con capas plateadas. Resplandeceré junto a cuanta luz repose en la superficie. No recogeré pequeños diamantes. Caminaré con alarde, mirada al frente, hombros firmes y sonrisa postiza. Evitaré mirar los recuerdos, fingiré placer, ocultaré mis heridas.
Voy a tenderme la mano cuando me vea pasar. Si deambulo distraído me llamaré… ps, ps, ps. Voy a echar un vistazo a la sombra y buscaré mí mirada; subiré hasta armonizar esta integridad deteriorada, será como incorporarme en mi mundo identitario, regresar de la marginación para desenterrar el orgullo que una negra tarde escondí apresurado por la urgencia.
This entry was posted on 01 junio 2010 at 6:35 p. m. and is filed under Mis Poemas y Relatos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.

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